lunes, 15 de junio de 2009

Califican de importante festival de cine francés en Cuba

Como uno de los más importantes de su tipo, calificó Frédéric Dore, embajador de ese país europeo en la Isla el Festival de Cine Francés en Cuba.

En la clausura de la XII edición en la provincia cubana de Cienfuegos, subsede del evento, el diplomático galo declaró a la AIN que esta cita representa un símbolo de los lazos culturales e históricos entre los dos países.

Resaltó además el entusiasmo del público como un ejemplo del conocimiento del público cubano sobre la filmografía de Francia.

Los espectadores cienfuegueros pudieron apreciar entregas como París, Siete años, En las cuerdas, La reina sol, Trece metros cuadrados, Están todos perdonados y Los testigos.

Crimen de Autor, de Claude Lelouch, fue la escogida para cerrar la muestra en la conocida Perla del Sur, donde se premió también un concurso sobre reseñas críticas.

Hasta el primero de julio próximo más de 30 ciudades del territorio nacional podrán disfrutar de tres ciclos de proyecciones, los cuales incluyen obras contemporáneas, óperas primas y un homenaje al director Alain Resnais.

Entre los filmes en exhibición se encuentran cintas clásicas como Hiroshima mi amor, varios estrenos en Cuba, y un grupo de documentales aclamados en su nación de origen.

Organizado por el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, la Embajada de Francia en Cuba y la Alianza Francesa, este certamen cinematográfico es el más importante en la Isla después del Internacional de Cine de la Habana. (AIN / YENEILY GARCÍA GARCÍA)

París 1936, otra vez en La Habana

La sala estuvo repleta hasta los topes desde bien temprano y los asistentes mostraban su impaciencia con un constante ir y venir entre filas y butacas, por los pasillos; y hasta de vez en vez prorrumpieron en aplausos para reclamar el inicio de la función. Sin embargo, la breve sinopsis del filme que se había divulgado a través de la prensa no era tan tentadora ni vaticinaba tal expectación, salvo el anuncio, claro, de que se trataba de un estreno mundial. Porque Paris 1936 (Faubourg 36 es su título en francés), el segundo filme de Christophe Barratier, tuvo su première en La Habana, en el caluroso y húmedo 10 de junio de 2008, durante la edición precedente del Festival de Cine Francés en Cuba.

El París de 1936, en los tiempos del Frente Popular -o para ser más precisa, uno de los suburbios de París-, es el lugar y la época donde se desarrolla la historia: tres obreros del espectáculo quedan desempleados tras el cierre de Chansonia, el teatro donde laboraban, y deciden ocupar la sala y montar un espectáculo musical. Si tienen éxito, podrán adquirir otra vez el teatro. Para Pigoil (Gérard Jugnot), el director, se trata de reencontrar un empleo estable para poder recuperar la custodia de su hijo Jojo, que toca el acordeón; Milou (Clovis Cornillac), el luminotécnico y dirigente sindical, aspira a cambiar el mundo, y Jacky (Kad Merad), el hombre-sandwich encargado de los anuncios, sueña con triunfar en la escena como imitador. Al trío, que se complementa con las luces y sombras de cada uno, se une la talentosa y joven cantante, Douce (Nora Arnezeder en su primer gran protagónico), ansiosa por debutar, dulce como su nombre y pura además, pero con mucha determinación.

Resumida así, no pasaría de ser una historia como cualquier otra. Mas se trata de un gran filme musical que nos muestra y narra la esencia humana de estos personajes al calor de las turbulencias propias de la época, de los enfrentamientos violentos entre la izquierda y la derecha francesas, de la vida en los arrabales parisinos; pero nos la ofrece plena de humor, con la transparencia propia de la sencillez de sus vidas.

Christophe Barratier es un músico de formación –graduado como guitarrista concertista en la Escuela Normal de Música de París y premiado en numerosos concursos internacionales- y un comunicador excepcional. Ya lo demostró con creces con El Coro (Les Choristes), su anterior largometraje, uno de los más grandes éxitos de público en la historia del cine francés. Ahora, Paris 1936, cautiva y atrapa otra vez. Allí está de nuevo su talento indiscutible como director y guionista, y su pasión por la música. Barratier se propone y logra una gran película musical.

París 1936 es un homenaje al music-hall y a sus artistas, un canto enaltecedor a la amistad, al compañerismo, a la dignidad de la gente humilde y sencilla, a la capacidad de recuperación del ser humano, que logra mezclar acertadamente la música, el humor, las emociones, la trama, con un nivel respetable de actuación de todo el elenco. Que a los cuatro actores ya citados se suma la presencia de Maxence Perrin, Bernard-Pierre Donnadieu y Pierre Richard, entre muchos otros.

Mientras, Reinhardt Wagner, un compositor francés para teatro y cine, asume la música del filme, incluyendo la composición de las canciones que en él se interpretan y algunas de las cuales motivaron el origen de la cinta. En una entrevista concedida a un diario francés a mediados del 2007, expresó: “Yo había musicalizado espontáneamente textos de Frank Thomas, y Christophe vio en ellos una especie de crónica de un suburbio de París, que lo inspiró. Él es músico antes que cineasta, y escribió el guión en torno a estas canciones…”. Luego, claro está, Wagner compuso otras, ya expresamente hechas para el filme.

En la presentación de Paris 1936 el 10 de junio de 2008, en la sala Charles Chaplin de la Cinemateca de Cuba, Christophe Barratier, acompañado por la protagonista femenina, Nora Arnezeder, confesó emocionado que estuvieron trabajando contrarreloj para poder traer aquella copia a La Habana y obsequiar a los espectadores cubanos el estreno mundial de un filme que solo fue exhibido en Francia tres meses después.

Entonces fue solo el público habanero, ese que abarrota las salas cada diciembre durante los Festivales del Nuevo Cine Latinoamericano, el único privilegiado. Ahora, en esta nueva edición del Festival de Cine Francés, Paris 1936 está al alcance de muchos en casi todo el país. Cinéfilos y espectadores en general tienen entonces la oportunidad de disfrutar el virtuosismo de un filme que retoma y enaltece el cine musical, desde la esencia misma del ser humano, para renacer como el teatro Chansonia. (Olga Lidia Pérez)

jueves, 11 de junio de 2009

Exhiben en Brasil filme sobre colaboracion cubana en salud

La Habana, 11 jun (AIN) Salud, documental dirigido por la norteamericana Connie Field sobre las experiencias cubanas en la colaboración que brinda en esta esfera La Isla Antillana en varios países, fue proyectado en Río de Janeiro.

La Associação Nacional de Cubanos Residentes no Brasil –José Martí (ANCREB-JM) y la ONG norteamericana Medical Education Cooperation with Cuba, (MEDICC) fueron las promotoras de esta exhibición especial del filme, como parte del homenaje a la Revolución cubana en su aniversario 50.

Gail Reed, coproductora del documental, afirmo que el equipo de realizadores aprendió mucho con la labor de médicos y personal de la salud cubanos en distintos países.

Dijo que se acumularon 500 horas de material fílmico, para dejar en su edición los 93 minutos de duración.

Juan Carlos Raxach, asesor y coordinador de proyectos de la Associação Brasileira Interdisdipinar de AIDS (ABIA), y Laura Tavares Ribeiro Soares, de la Universidade Federal do Río de Janeiro, condujeron el intercambio de impresiones sobre el filme.

Entre otros aspectos se recordaron los avances de Cuba desde 1959 en los distintos índices de salud.

miércoles, 10 de junio de 2009

Ficha técnica de la película "La camarera del Titanic"

Sinopsis

Francia 1912. Horty, un joven obrero que trabaja en una fundición, gana el primer premio en el concurso anual de fuerza que organiza la empresa: un billete de ida y vuelta para ir a Southampton a ver la partida del Titanic. Durante la noche, en su habitación del Gran Hotel de Southampton, llaman a la puerta: una hermosa muchacha le pide alojamiento. Es una camarera del Titanic: debe embarcar al día siguiente y todos los hoteles de la ciudad están completos. A la mañana siguiente ella ha desaparecido. Horty la ve en el Titanic, intenta acercarse, pero el barco zarpa. Pero el joven consigue una foto de la hermosa Marie...

Género: Cine Español
País: España
Año: 1997
Duración: 01:35:59

Actores:
Didier Benareau
Marianne Groves
Jean-Marie Juan
Didier Bezace
Salvador Madrid
Romane Bohringer
Olivier Martinez
Aitana Sánchez-Gijón

Director:
Bigas Luna

Guion adaptado:
Bigas Luna
Cuca Canals

Vestuario:
Franca Squarciapino

Premios:
Año 1998 :
Mejor diseño de vestuario
Franca Squarciapino
Mejor guion adaptado
Bigas Luna
Mejor guión adaptado
Cuca Canals

Dirección:
Bigas Luna

Fragmento de la película "La Camarera del Titanic"

La camarera del Titanic


por: María Antonia Borroto / Televisión Camagüey


La camarera del Titanic no es una historia de amor. Esta afirmación, tan tremenda, debe, acaso, ser matizada: no es sólo una historia de amor. La película me sugiere otras interpretaciones, más a tenor con ese afán que nos lleva a contar y a escuchar historias; afán que completa nuestra humanidad y hace que la experiencia de cualquier mortal se amplifique hasta lograr, casi, la deseada inmortalidad.

Porque la creación es afán de inmortalidad, de lograr la pervivencia más allá de la terrible endeblez del cuerpo. Y, por rara alquimia, quienes tienen negado ese derecho —devenido para los beneficiados en un deber— sienten que su biografía, de suyo ordinaria, se complementa con lo insólito de cada narración.

Tal es, lector amigo, la esencia misma de La camarera... Digo mal, la que yo, desde mi atalaya, siento que es su esencia. La cinta, coincido con usted, ilustra los débiles límites entre ficción y realidad, entre el sueño y la vida. Pero, ¿es que acaso tales no son los más sugerentes temas en todo debate sobre los procesos creativos del arte? ¿La conversión de la vida vivida en vida en el arte? ¿El paulatino alejamiento de eso que, en literatura, Juan Carlos Onetti llama “literatosis”? La literatosis afecta a todo narrador novel, quien apenas logra definir una ficción coherente en tanto tal y, por tanto, cuanto escribe está demasiado permeado de su propia biografía: en la cinta, por ejemplo, el charco inmundo que el protagonista pisa antes de entrar al trabajo es sustituido por otro, cristalino, donde se refleja el Titanic y donde su cuerpo de pie sostiene los movimientos de la camarera. ¿Acaso la cinta no ilustra el gradual alejamiento del protagonista, en sus historias, de aquello que le sucedió “realmente” o que pudo haberle sucedido? ¿Acaso no se trata en cada nueva entrega de una versión más depurada y estilizada, menos creíble pero igual de verosímil?

Pero no solo esto. En un regodeo insano —como insanos son casi todos los mecanismos de la creación de ficciones— evoca lo que él hubiera deseado para, finalmente, gracias a la magia de unas cebollas, terminar por confundirnos aún más. Claro, confusión si asumimos la suya como una historia de amores truncos, no como una sutil exploración en los mecanismos del arte.

Y de su recepción, que a fin de cuentas es el otro asunto. Todo comienza por la complicidad masculina, esa que desecha pudores y se solaza en lo tremendo de la narración de aventuras amorosas. No importa que todo sea mentira, falacia de hombre aburrido, en un ambiente hostil; falacia de hombre aburrido que desea aquello que nunca fue suyo, deseado precisamente por eso. Los oyentes, como los lectores, como nosotros frente al cine, no nos detenemos ante la minucia de que lo narrado sea o no verdad. Bástenos la emoción del relato, su verosimilitud, nuestro deseo de estar allí o nuestra satisfacción, para el caso es lo mismo, por no haber estado. Bástenos la embriaguez que siempre es una historia nueva, una historia que ayuda a entender nuestra vida y hasta la modifica. Nada baladí resulta que las esposas mencionen los cambios ocurridos en sus alcobas desde que los hombres oyen tan enervantes historias.

Exploración en los entresijos del deseo, en los de la creación de ficciones, en la siempre insatisfecha naturaleza humana... Todo ello confluye en la, en mi opinión, más lograda cinta de Bigas Luna, donde un guión acertadísimo logra anular los límites entre sueño y realidad, entre arte y vida. Un guión, suave, ondulante, con un final sorprendente... como el relato del cada vez menos ingenuo protagonista.

Ficha técnica de la película "La camarera del Titanic"

Fragmento de la película "La Camarera del Titanic"

sábado, 6 de junio de 2009

Festival de Cine Francés en Camagüey

Camagüey, Con la exhibición del filme Asesinas (Meurtrières), premio del Presidente del Jurado de la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes, comenzará hoy la subsede del XII Festival de Cine Francés en esta ciudad.

Estrenada en el 2006, esta película del director Patrick Grandperret iniciará el ciclo de proyecciones de obras de la cinematografía contemporánea de la nación europea, en la sala de video Nuevo Mundo.

Otra de las propuestas será La France (2007), de Serge Bozon, premio Jean Vigo 2007 al mejor largometraje y el premio del festival mexicano FICCO 2008 al mejor director de ficción; seleccionada por la revista Cahiers du Cinema una de las 10 mejores películas francesas del año 2007.

Asimismo, en la cita prevista hasta el 17 de junio estará en cartelera Los testigos (2007), de André Téchiné, Premio del Jurado del Festival Checo de cine Gay y Lésbico al mejor largometraje.

Organizado por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos, la Embajada de Francia en Cuba y la Alianza Francesa, este año el Festival rinde homenaje al cineasta Alain Resnais.

Fuera de Francia, este Festival es el que más reúne espectadores por el nivel de convocatoria y el conocimiento del cine galo en la isla, además de la colaboración sostenida en el ámbito de la cinematografía.(Yanetsy León González)

lunes, 1 de junio de 2009

Celebrarán XII Festival del cine francés en Cuba

Desde el próximo día cinco y hasta el primero de julio se celebrará en más de 30 subsedes del país el XII Festival de Cine Francés en Cuba, el más importante de esa nación europea fuera de sus fronteras.

Andrés D´Ubeda, director general de la Alianza Francesa en Cuba, destacó que la selección de películas para proyectar resulta excelente e incluye tres ciclos, películas contemporáneas que se estrenarán en Cuba, óperas primas, casi todas premiadas en importantes festivales y un homenaje al director Alain Resnais.

De ese monumento de la cinematografía gala podrán verse cintas emblemáticas como Hiroshima mi amor y al menos cuatro que serán estrenos en Cuba, como Stavisky, Melodrama, corazones y un grupo de documentales muy apreciados por la cultura francesa.

D´Ubeda subrayó que este festival resulta muy especial porque es el que más público reúne fuera de Francia –en 2008 tuvo más de 120 mil espectadores en la Isla- , por el recibimiento del público cubano y sus conocimientos sobre el cine galo y la estrecha colaboración con la cinematografía.

La inauguración ocurrirá el cinco de este mes a las ocho de la noche con la proyección de la película París y las actuaciones del coro de niños cubanos que aprenden el idioma en la Alianza Francesa con el programa A jugar y cantar.

En la capital las subsedes serán los cines del Proyecto 23, el Chaplin, la Casa Víctor Hugo, la Fundación del Cine Latinoamericano y el Instituto Superior de Arte.

Entre los títulos que se exhibirán figura La reina sol, apto para todas las edades y que cuenta la historia de una niña egipcia que se convierte en faraona.

Entre las cintas de Alain Resnais figuran Hiroshima mi amor, Stavisky, El año pasado en Marienbad, Melodrama, Conocemos la canción, Corazones, Muriel, tiempo de un regreso, Mi tío de América y sus cortometrajes.